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Hay días


Vivo en Buenos Aires. Es una ciudad tremenda, un lugar de excesos. El clima, la política, el tráfico, todos los días surgen situaciones extremas. Así también nuestro humor.

Hay días en los que me levanto con dos pies izquierdos y me golpeo los meñiques de ambos. Esos días en que el café tiene sabor a veneno y el pan a podrido. Cuando todas las calles van en subida y el aire es espeso como el alquitrán.
Esos días en que saludo con gruñidos y el mal humor me produce burbujas en el cerebro. Imagino que tengo solo dos neuronas y no pueden encontrarse entre si. En esos días confundo todo.
Pero el humor puede cambiar súbitamente. Un accidente de tránsito, una manifestación de protesta pueden generar un caos de tránsito y la consiguiente galería de insultos.
De forma inexplicable, también el humor puede mejorar. Puede ser un niño, un perro, un gato, un gesto amable e inesperado. Entonces mis neuronas se vuelven amistosas entre si y conmigo. El aire se vuelve liviano, las flores sonríen en los balcones... hasta el próximo excremento de perro en la vereda.

Así son los días de los aires no tan buenos y de los Buenos Aires.

Cambio de rumbo


En 2016 fui despedido, después de 16 años de trabajo, del Ministerio de Educación de la Nación por el gobierno neoliberal-neoconservador recién asumido. Había "sobrevivido" varios gobiernos de variado signo político. Mi trabajo estaba vinculado al procesamiento de información sobre educación, en especial educación secundaria. Tenía alrededor de cincuenta años trabajando en informática y en el sistema educativo en secundaria y universidad en distintas posiciones como docente, directivo, funcionario o consultor.


Este es el texto (sin los destinatarios, por respeto a su privacidad) de un correo electrónico que les mandé a unos amigos y ex-compañeros de trabajo en febrero del 2017, al año siguiente a mi despido, hace unos años.

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Queridos XXXXX :                                     (7/2/2017)


Les mando estas reflexiones personales porque entiendo que tenemos cercanía ideológica y sé de la honestidad intelectual de ambos.

Las cosas que han pasado en el ministerio, inevitablemente, nos llevan a reflexionar. Tengo más de cincuenta años trabajando en la educación y en informática. Fui uno de los primeros echados de Secundaria. 

Uno se agarra de lo que venía haciendo. Como les conté iba a hacer, por gusto, un trabajo de sistematización de datos de la década Kirchner. 

De los primeros análisis de tasa de egreso y resultados de evaluaciones ONE podría demostrar que se había mejorado en productividad y calidad del sistema así como en la homogeneización y convergencia de resultados entre jurisdicciones.

Por alguna razón inconsciente lo fui demorando. Al ver mi involuntaria resistencia, traté de entender el por que de la misma.

Al igual que para ustedes, los Kirchner fueron la mejor etapa de los últimos 50 años para la gente y para mi (¡Soy gente!). La mirada y los logros en materia de las necesidades populares, los derechos y la inclusión no admiten duda.

Pero algo me “hacia ruido” en el trabajo que iba a hacer. Finalmente lo vi claro. La etapa Kirchner, con todo lo positivo, tenia contradicciones, como cualquier gobierno popular.

Lo que yo iba a intentar era una defensa de los resultados de secundaria con criterios que no eran los míos. Los criterios de productividad, eficiencia y calidad son los criterios neoliberales que, a través de OCDE-Pisa, se aceptan como dictadura ideológica. Los indicadores, los ONE, IMESA y otros engendros econométricos no son lo que yo considero los resultados deseables en la educación secundaria.

Al ver esto se comenzó a desmoronar el entusiasmo por este análisis. El alud me llevó a otros pensamientos.

Los añares de trabajo en y por el sistema me habían anestesiado mis ideas más profundas sobre la educación. Pero después de ocho  meses me di cuenta que ya no era empleado de ningún poder institucional que por un sueldo me llevara a trabajar por valores que no compartía.

Como ven toda una (¡bienvenida!) crisis respecto a la educación que ha hecho aflorar mis viejas disconformidades con el sistema.

Resumiendo, siento empatía por el montón de cosas positivas que hicieron los Kirchner y los votaré con entusiasmo.

Respecto a la educación secundaria creo que hay que repensarla.

Acepto todo tipo de comentarios (sean piadosos).

Les mando un abrazo.

Germán

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Aclaraciones necesarias. Entiendo que la mayoría de los que trabajan en educación, en especial los docentes, lo hacen creyendo honestamente en su trabajo, en los objetivos y métodos utilizados. Los gremios cumplen con el deber de defender de forma férrea los derechos de los trabajadores de la educación. Todo eso es muy honesto y está muy bien. También es importante ayudar a que los niños adquieran competencias básicas matemáticas, de expresión y otras. 


El problema es como impulsar que los niños aprendan a comprender su contexto y que formen sus propias opiniones, en forma progresiva y, en especial, en el ciclo secundario. Todo esto mientras subsistan los ciclos. Mientras no se desburocratice el aprendizaje en niños, jóvenes y adultos, inclusive docentes, será difícil. El futuro es neblinoso.


Los problemas están en el sistema y, a mi parecer, están enraizados en la concepción misma del sistema. 


No tiro recetas, porque no las tengo. Pero me parece que hay que comenzar por darse cuenta, cuestionar y cuestionarse, discutir "el sistema" y luego proponer. Mucha gente lo ha hecho y lo hace. 

No alcanza con ser "partidario" de alguna escuela constructivista, de Freire, de Jesualdo u otro pensador de la educación. Ojalá haya frutos porque hoy, mas allá de la "inteligencia artificial", la "economía del conocimiento", las PC, las tablet y los celulares, las viejas estructuras, objetivos y métodos persisten. 

Aparte, la experiencia demuestra que en la infancia y adolescencia no sirve la preparación para los trabajos "que vienen". En general, entre el comienzo de la educación de un adolescente y su culminación suelen cambiar los trabajos "que vienen".

Capitulo aparte para el permanente ceder terreno para absorber, a instancia de las empresas,  los costos de la capacitación laboral que, finalmente, con los acelerados cambios en las tecnologías tampoco se logra. El objetivo de que los alumnos aprendan lo necesario para ganarse un sueldo parece muy pobre.

Tengo claro, por experiencia, que este tipo de comentarios despierta fervientes resistencias, cuando no enojos.


La educación es un tema político. Es demasiado importante para dejarla en manos únicamente de "expertos en educación". El sistema educativo está incrustado en un sistema socio-político y en una cultura.

Final abierto.




Libros


 Cuando, al comenzar la última dictadura, abandoné la Universidad de San Luis, en la mudanza a Buenos Aires, se quemó toda la biblioteca, junto con el resto de nuestras cosas  y el camión. Eran unos cientos de libros, además de revistas y carpetas. Este episodio lo relato en otra crónica (Ver «Ardiente despedida»).

Durante la dictadura trabajé en una empresa privada utilizando mis conocimientos y experiencia en informática. Era una gran empresa contratista de obras públicas. Se había formado un pequeño equipo que incluía a varios que veníamos de la actividad universitaria y/o científica.

Uno de ellos era Mario. Tenía título de licenciado en física con posgrados en física nuclear. Emigró con una beca a Estados Unidos durante las dictaduras de Onganía y Lanusse. Allí le fue bien, se perfeccionó en física nuclear y lo contrató la agencia norteamericana de energía atómica. Adquirió la ciudadanía estadounidense para ejercer ese cargo.


Cuando la «primavera» peronista, con Cámpora y Perón, no lo dudó y volvió. Como siempre en época peronista había planes de desarrollo científico y tecnológico. Trabajó con entusiasmo un par de años. La última dictadura, luego de derrocar al gobierno peronista, elimino todos esos planes de desarrollo. Así, Mario y otros, aterrizamos en la actividad privada.


Un día, charlando durante el almuerzo, le conté mi anécdota del incendio de la mudanza y la pérdida de todos los libros. Me sorprendió con un comentario.


—¡Que suerte tuviste!


Al preguntarle la razón de su comentario me dejó asombrado con la respuesta.


—Yo tengo a la vista en casa todos mis libros de física nuclear. En el desayuno y en la cena los veo. Me recuerdan lo que estudié y no puedo realizar. Ya se van convirtiendo en testimonios de mi pasado. Tengo que hacer otras cosas para cobrar un sueldo y sobrevivir.

 

Han pasado muchos años. A Mario le perdí la pista, pero me quedó su observación. 


Últimamente estoy «haciendo lugar» en casa. Como parte de eso hay que deshacerse de cosas que llevan años sin uso y no tienen perspectiva de ser utilizados en el futuro. Entre estas cosas hay muchos libros de ciencias y tecnología que formaron parte de mis aprendizajes y aficiones durante muchos años. Ahora creo que ya cubrí mi cuota de ciencias y tecnología. Jubilado hace unos años, estoy más interesado en la sociedad y escribo cuentos y crónicas. 


Hace pocos días junté algunas decenas de libros científicos y los llevé a una librería de usados que está a un par de cuadras de mi casa. El librero me dijo que no los compraba porque es difícil que alguien los pida y, además, están en ingles o francés.


Decidí dejárselos gratis. Si algún día alguien se los quiere llevar será porque le interesan. Me acordé de Mario. Ahora esos libros no «me miran» más desde la biblioteca. 



La ley es tela de araña

Siempre había oído mentar
que ante la ley era yo,
igual a todo mortal.
Pero hay su dificultad
en cuanto a su ejecución.

Roba un gaucho unas espuelas,
o quitó algún mancarrón;
lo prenden, me lo enchalecan,
y de malo y salteador,
lo tratan y hasta el presidio
lo mandan con calzador.

Vamos pues a un señorón:
Tiene una casualidad;
ya se ve, se remedió,
un descuido
que a cualquiera le sucede,
sí señor.

Al principio mucha bulla,
embargos, causa, prisión;
van y vienen, van y vienen,
secretos, admiración.
¿Qué declara? Que es mentira,
que él es un hombre de honor.
¿Y la mosca? No se sabe,
el Estado la perdió;
el preso sale a la calle
y se acabó la función.

Y esto se llama igualdad,
¡la perra que los tiró!
Porque siempre oí mentar
que ante la ley era yo,
igual a todo mortal.
Pero hay su dificultad
en cuanto a su ejecución.

El autor de estos versos es el escritor Bartolomé Hidalgo, nacido en Montevideo, Uruguay, en 1788 y fallecido en Morón, Argentina, en 1822. Fue el iniciador de la poesía gauchesca en las Provincias Unidas del Río de la Plata. Como se ve, aunque ahora los llamemos "lawfare" y "grieta", esto problemas existían cuando se inició nuestro país y no estaba ninguno de los partidos politicos actuales (tal vez con la excepción del judicial).

En 1971 Alfredo Zitarrosa le puso música y la interpretó. Aquí se puede escuchar el audio.


Planeros y dólares


Releyendo párrafos de Fahrenheit 451, una de mis "biblias", encontré este boleto de transporte colectivo de noviembre de 1998. El valor era de 70 centavos. Dado que era época de la convertibilidad de Menem equivalía a 70 centavos de dólar.

Tomando la cotización actual del dolar blue, paralelo o negro que es de $720 por dolar nos da que el boleto a valores de hoy costaba más de 500 pesos. Pero el valor que pagamos ronda la décima parte de esto.

¿Como interpretarlo? Si el valor actual ronda el 10% del valor de aquella época, el 90% restante lo está poniendo el Estado con subsidios. Ese 90 % anda por los 450 pesos por viaje o sea 900 pesos por día.   

900 X 30 = 27.000

Calculando un ida y vuelta diario obtenemos 27.000 pesos mensuales de subsidio por persona. Este gobierno le da a cada persona que viaja en transporte colectivo todos los días un "plan social" de $27.000 mensuales sin ningún puntero político ni intermediario, sea empleado o monotributista, trabaje en blanco o en negro. Esto es parte del denominado ingreso indirecto.

Me parece que antes de pedir dolarización y derogaciones de subsidios y planes sociales vale la pena pensar un poco. El achicamiento del Estado, el "ajuste", el deficit cero son formas de eliminar éste y tantos otros beneficios sociales. Todos los que viajamos en transporte público somos "planeros".

Escribo esto a pesar de mi pesimismo respecto al "dato mata relato". Si la población va a seguir consignas sin pensarlas estamos fritos.

Ah... y por favor: Insultos al espejo. No maten al mensajero.

Agrego un "Bonus track" de Fahrenheit 451 (por si le encuentran relación con el tema).

"El televisor es «real». Es inmediato, tiene dimensión. Te dice lo que debes pensar y te lo dice a gritos. Ha de tener razón. Parece tenerla."


 

Buenos Aires y los porteños




Los habitantes de Buenos Aires, en esta región de Sudamérica somos conocidos como "porteños", o sea, los del puerto. Los porteños somos mal vistos por gran parte de nuestros vecinos regionales. Tenemos merecida fama de que muchos de nosotros nos creemos más que los demás, solemos ser altaneros,  quejosos, engreídos y mal hablados o finos, amables y culturosos. 

Por supuesto, la mayoría de los porteños no somos así pero los que lo son llaman la atención y hacen la fama. Una de las tantas características de los porteños son las frases hechas. Por supuesto, algunas son "vulgares y ordinarias" y no son bien vistas en círculos sofisticados o "bien educados".

Veamos unos pocos ejemplos como muestra.


"Como le digo una cosa le digo la otra". Validación de cualquier cosa, sea seria o no. En general forma parte de lo que en lunfardo porteño se llama "sarasa", "verso" o "chamuyo", que es sinónimo del "bla... bla... bla... ".


"Vamos viendo". No sabemos cómo sigue la cosa, improvisamos.


"No pasa nada". Afirmación que implica que no hay que preocuparse, que todo se arreglará espontáneamente. Tremendo en un país con muchos problemas, alta pobreza y miles de muertos por violencia política.


"Se me complicó". Pretende explicar el incumplimiento de lo acordado o prometido.


"Me colgué". Excusa para no decir directamente me olvidé.


Al parecer hay una predilección por utilizar las flatulencias en frases breves:

"Al pedo". Inútilmente.

"De pedo". Por casualidad.

"En pedo". Borracho.

"La loma del pedo" equivale a "muy lejos".


"Gil de goma", "Gil a cuadros", "Gil de lechería". Distintos calificativos para tontos diversos.


"Mandar fruta." Mentir.


"Le faltan un par de jugadores", "Le faltan algunos caramelos en el frasco". Loco, chiflado.


"No le llega agua al tanque". No razona.


"La concha de la lora" equivale a "muy lejos".


"La concha de tu madre". Maldición simple al estilo de "la puta madre". De uso muy variado.


"La loma del orto", "La loma del culo". Variantes porteñas de "muy lejos".


Después de leer esto queda claro que los porteños "somos lo más grande que hay", como dice otra frase popular. De esto da cuenta una canción de la banda musical "Bersuit" de la que extraemos algunas frases:


"La calle más larga

El río más ancho"

"Gigantes como el obelisco

Campeones de fútbol

Boxeo y hockey"

"Somos de un lugar

Santo y profano a la vez

Mixtura de alta combustión"

"Que el Ché, Gardel y Maradona

Son los number one

Como también lo soy yo

¡Y Argentinos gracias a Dios!"


Está ciudad está poblada por gente egoista y generosa, calculadora y pasional, individualista y solidaria, ricos y pobres. Esta ciudad imagino que, como tantas, es una contradicción viviente. Podemos ser lo mejor, o también lo peor. Con la misma facilidad.




Ciudades

 

Estamos en los primeros días de agosto. Pleno invierno aquí, en Buenos Aires. Hoy el frío nos dio un descanso y salgo a mirar por el balcón que da a una avenida. En la azotea de una casa vecina brotan unas flores rosadas del muro. La vida se abre paso como puede. Y en las grandes ciudades puede poco.

Miro alrededor y me asombro, como desde hace décadas, de los innumerables palomares humanos que llamamos edificios de departamentos.

Esta forma de vivir, la urbana, se hace cada vez menos humana y más problemática. Crisis en todos los servicios. Transporte, electricidad, gas, agua no dan abasto y necesitan mantenimiento frecuente.
Los vecinos no nos conocemos ni siquiera en el mismo edificio. Hay calles que parecen hormigueros. El tránsito se enlentece.


A las personas que viven en espacios cerrados de pocos metros cuadrados se suman miles y miles de mascotas que ladran histéricas desde los balcones y ensucian en las calles.   

En el caso argentino tenemos muchos mitos urbanos. Uno de los tantos dice que Perón atrajo las masas de pobres del interior a la capital para construir e incrementar su base de apoyo.

Pero este mito cae por su propio peso: la urbanización acelerada es un fenómeno mundial, no exclusivamente argentino. Intentaremos un "dato mata relato".

Evolución del porcentaje de la población que vive en zona urbana.


El gráfico muestra la evolución del porcentaje de urbanización (% de población urbana sobre el total). 
Se pueden hacer cuatro observaciones.

1- En todo el mundo aumenta la urbanización.
2- La evolución de Argentina es paralela al resto de Sudamérica.
3- Al comienzo del peronismo (1945) ya había un importante porcentaje de urbanización.
4- No se ha detenido bajo ningún régimen político. Es fácil deducir que es una característica del sistema socio-económico.

Para tener un panorama mundial de la urbanización en la actualidad se presenta el mapa siguiente.


Mapa del porcentaje de la población que vive en zona urbana en 2021.


Se puede observar que Argentina tiene un porcentaje de urbanización de los más altos del mundo, superior a Brasil, Francia, España, EEUU, Canadá o Australia y similar a Japón.

¿Por que ocurre este proceso de urbanización? ¿Por que de esta forma?

Una de las razones es la evolución de la tecnología agropecuaria que ha expulsado a la población rural en más de la mitad del globo. Estos expulsados han ido a parar a las grandes ciudades.


A continuación repasamos los momentos más importantes de la historia de la tecnología agropecuaria.

1770: La invención de la sembradora mecánica.

1776: Invención de la máquina de vapor. 

1800: Se construyen las primeras máquinas a vapor capaces de arrastrar arados.

1831: La segadora mecánica

1837: Se desarrolla el primer arado de acero. 

1870: El arado mecánico reemplaza los arados de madera y bronce, lo que permitió a los agricultores arar la tierra más rápidamente y de manera más eficiente. Esto también redujo la necesidad de mano de obra humana y animal en los campos de cultivo.

1892: Se desarrolla el primer tractor con combustión interna con nafta y luego el diesel.

1937: Incorporación de la cabina cerrada.

1940: La cosechadora combinada permitió cosechar y separar granos en una sola operación.

A comienzos del siglo XX se incrementan los feedlot y los tambos y granjas automatizadas.


Este proceso genera una progresiva expulsión de las poblaciones campesinas a los pueblos y a las ciudades en busca de trabajo en áreas de producción industrial o servicios. El campo deja de ocupar gente. 


La aplicación capitalista de la tecnología conduce, como en otras áreas, a la enajenación de los medios de vida de la población, en este caso la tierra. Los pequeños productores no pueden acceder a las tecnología más nuevas y, a la larga, venden su capital (en este caso la tierra) a otros más poderosos y así se va concentrando en pocas manos. Más detalle en ¿El campo es una fuente de trabajo?


Terminan como empleados y/o consumidores de los grandes que, con el proceso de concentración, destruyen la libre competencia de los más chicos y fijan arbitrariamente su ganancia. 


Un proceso similar se da luego en las grandes ciudades, donde la concentración se da en la propiedad de las viviendas y los servicios asociados a éstas.


Fuente de los gráficos https://ourworldindata.org/urbanization 


Influencers

Algunas reflexiones sobre frases que se repiten en Argentina sin demasiada verificación. Con la idea de que "dato mata relato".

Relatos:

Son vox populi en amplios sectores de la población frases que se repiten a partir de los comunicadores de la televisión y los "influencers" de las redes sociales. Son oraciones que se replican sin ninguna información de sustento.  Se motiva esta repetición con hechos trágicos y conmocionantes que se utilizan con la vieja trampa de relato de "tomar el caso por el todo" (o sinécdoque, como se le llama en análisis de textos). el nombre de la parte por el todo, el singular por el plural.

Algunos ejemplos:


Frase - Relato  Realidad.
"Nos están matando y nadie hace nada"No nos están matando. Matan a algunos y  se hacen muchas cosas.
"En este país matan y quedan libres"Se refiere a algunos casos particulares
"La cárcel es una puerta giratoria"Lo mismo que el anterior
"Este país no es normal"¿Respecto de que? ¿En que respaldan la       afirmación?
"Este es un país de mierda. La gente se quiere ir de la Argentina, a Miami o al Uruguay" ¿Que gente? ¿Cuánta gente?

 

Datos:

 

Dado que USA y Uruguay son tomados como referencia por los emisores de las frases del relato, buscamos datos comparativos. 

 

 

Argentina tiene una tasa de homicidios por debajo de la media mundial. USA y Uruguay están por encima.


 

La tasa de suicidios de Argentina está lejos por debajo de Uruguay y de USA, por lo menos desde hace veinte años.


 

La cantidad de argentinos en Uruguay aumenta de forma insignificante, con un promedio de alrededor de 750 migrantes por año (15000 en 20 años).



Se puede ver que la cantidad de uruguayos en Argentina es prácticamente constante en los últimos veinte años.



Argentina supera ampliamente a otros en la participación femenina.



Los impuestos a las ganancias son menores en Argentina.


Comentarios:

Todos los países tienen sus pro y sus contras. USA es una gran potencia. Uruguay tiene una naturaleza y una población muy agradable. Argentina es un gran país. Todos con situaciones para mejorar.

 

El mayor problema de nuestro país es la distribución del ingreso y de la riqueza. Argentina es el octavo país por extensión. Es inmensamente rico con casi la mitad de la población pobre, fruto de la histórica explotación colonial, neocolonial y de los grupos que exprimen a la población. Éste es un tema que analizo en otro texto: 

 

Siento la necesidad de exponer datos e invocar al razonamiento. No puedo evitar estar sorprendido por la gran proporción de la población que es impermeable a esto y orienta sus decisiones exclusivamente por emociones manipuladas por los medios y las redes. 

 

Tengo muchas dudas acerca de si mi enfoque sirve para algo. Volviendo a como empecé este texto: ¿Dato mata relato?

"Razonar y convencer, ¡qué difícil, largo y trabajoso! ¿Sugestionar? ¡Qué fácil, rápido y barato!". 

Santiago Ramón y Cajal

 

Fuentes: https://ourworldindata.org en base datos de la OMS y Naciones Unidas.

 


 

Premio al banco (crónica)


A pesar del carácter surrealista del relato que presentaré aclaro que es la pura verdad, no hay ficción. Aunque lo merecería. 

Ganamos un tercer premio en un concurso de microrrelatos en una universidad española. Por supuesto estuvimos contentos cuando recibimos el fallo y diploma correspondiente. El premio incluía una asignación de 100 euros. Como el tercer premio fue compartido entre dos microrrelatos, nos correspondían 50 euros.


Después de algunos intercambios de correos electrónicos de información fiscal tributaria y bancaria con la administración de la universidad, recibimos un mensaje donde nos informaban que, descontados los impuestos, nos transferirían 38 euros.

Al día siguiente un mail de mi banco me informaba que llegó una transferencia de 38 euros pero no tenía acreditación automática en mi cuenta. Debía pasar por la sucursal a realizar un trámite en persona. El banco queda a unas tres cuadras de mi casa así que allá fui. Saqué un número para atención personal y, después de una media hora, me atendieron.


Luego de escucharme respecto al orígen de la transferencia, me explicaron que iban a consultar por nota a un sector especializado del banco para que especifiquen los trámites a realizar. Debería volver al día siguiente para recibir las explicaciones y realizar el trámite.


Cuando volví, al dia siguiente, saqué numero y esperé otra media hora para que me atiendan. La empleada me explicó que debería llevar documentación probatoria del origen del dinero transferido y agregó:


—Me da mucha vergüenza decirlo pero el banco le cobrará una comisión de 40 dólares por la gestión.

 

Saque cuentas rápidamente y los 40 dólares (unos 36,60 euros) a restar de los 38 euros dejarían 1,40 euros a mi favor. En resúmen la universidad transfería 50 euros de los cuales correspondian 12 al fisco español y de los 38 restantes cobraba unos 36,60 mi banco y 1,40 nosotros. O sea, 0,70 euros para mi y otro tanto para la coautora.


Le agradecí a la empleada y le dije que no iba a tramitar la acreditación. Espero que la operación fracase y el dinero quede en la cuenta de la universidad que seguramente le dará mejor uso que el banco. 


Espero en el futuro obtener premios mas sustanciosos que sean satisfactorios no solo para el socio que no elegí, el banco, sino también para mi.

De todos modos, lo tomo con humor, como una clase práctica más del largo curso "Conozca El Sistema".


¿Países serios?

 Supongo que todos estamos viendo en los medios de comunicación que, haciendo coro con el FMI y los economistas de derecha, instan al gobierno a bajar urgentemente el deficit fiscal. Dicen que así el país no puede avanzar, que hay que imitar a los "países serios".

No soy economista pero soy curioso y acostumbrado a hurgar en las fuentes de información más que en los relatores que dicen basarse en "fuentes confiables".


Aquí muestro unos pocos datos tomados del Banco Mundial. Lo que veo me muestra que países de todo tipo tienen deficit levemente menores o levemente mayores al de Argentina. 

Aquí muestro esos datos.

(Valores positivos superávit, negativos deficit).


Me pregunto ¿Como calificamos a estos países? ¿Son serios? ¿Avanzan o no?




En el tren que va a Madrid



Mediados de la década del setenta del siglo veinte. Era vox populi que venía el golpe de estado cívico-militar. Ya el ejercito estaba haciendo una masacre en Tucuman. El ambiente estaba muy pesado, casi irrespirable. Ese fin de semana decidimos salir a ventilarnos. Saliendo por la ruta uno podía distraerse de la situación. 
Tomamos desde Villa Mercedes hacia el norte, en dirección hacia Córdoba. Nuestra primer parada fue en un pueblo llamado El Morro. Allí había una iglesia histórica que podríamos visitar.


Después de esta parada seguimos algunos kilómetros mas hasta una pequeña ciudad que se llama La Toma. Es una localidad minera, que vive del mármol ónix. Con este se hacen artesanías de color verdoso, que se venden por toda la provincia. Decidimos tomar algo en un parador de la ruta, a la entrada de La Toma.


Además de nosotros había un bullicioso grupo de jóvenes. Eran alrededor de una docena y cantaban "Zamba de mi esperanza" acompañados por una guitarra.  Luego arrancaron con "El arriero" de Yupanqui. Ahí paramos la oreja. Esto ya no se escuchaba en los medios


        Las penas y las vaquitas
        Se van por la misma senda   
        Las penas son de nosotros 
        Las vaquitas son ajenas


dado que se consideraba "de protesta".


Pero nuestro asombro fue mayor cuando oímos las estrofas



En el tren que va a Madrid
se agregaron dos vagones,
uno para los fusiles
y otro para los cañones.

Si me quieres escribir
ya sabes mi paradero:
tercera brigada mixta,
primera línea de fuego.


Esa música que para nuestra generación era un símbolo de resistencia a la opresión era cantada en ese momento sombrío por un alegre grupo de jóvenes. Salimos reconfortados y esperanzados en esa nueva generación.


El lenguaje delator


 Hemos vivido décadas en ambas orillas del Rio de la Plata, en Montevideo y en Buenos Aires. Del lado argentino se dice que uruguayos y argentinos somos muy parecidos. Efectivamente hay muchas cosas en común, es difícil distinguirnos para el que no tiene la vista y el oído entrenados. Pero, en ambas orillas, el lenguaje delata. Para ilustrar van algunas anécdotas.


Cuando nos mudamos de Montevideo a Buenos Aires, impulsados por la dictadura uruguaya, tratamos que no se nos note que estábamos recién llegados. En Argentina podía no ser bien visto alguien escapado del Uruguay.  En determinado momento, en esa etapa de afincarnos en Argentina, decidí sacar la licencia de conducir automóviles. En Montevideo se le llamaba "libreta de chofer". En Buenos Aires me instruyeron para que, a fin de no ser identificado como recién llegado, dijera "licencia o registro de conducir". Así que, como los niños fui repitiendo "licencia de conducir" durante el viaje a la oficina correspondiente.


Cuando llegué, en la entrada, un policía me preguntó que tramite quería realizar. Contesté prolijamente "registro de conducir". Luego me preguntó en que categoría.  Respondí "amateur". Me miró sorprendido y con cara de pocos amigos me explicó que solo había particular o profesional. El lenguaje delator.

Aún después de décadas de residir en Buenos Aires, cada tanto, utilizo algún dicho o frase hecha y noto que me miran extrañados. Ahí me doy cuenta que es un modismo uruguayo.


Recíprocamente, cuando viajamos al Uruguay, nos dicen que tenemos "cantito". Nos descubren cuando decimos centavo en lugar de centésimo o salchicha en lugar de frankfurter o como lo pronuncian en Montevideo "franfrute".

Entre las anécdotas graciosas, una vez pedimos tomate redondo en una verdulería y se mataron de risa. Contestaron "y... cuadrados no hay". En Uruguay lo llaman tomate americano.

Otra anécdota, de lenguaje no verbal, me ocurrió en la Plaza Cagancha (o Plaza Libertad). Era verano y estaba de camisa y pantalón esperando a un pariente uruguayo, en la esquina que fue del Sorocabana. Pasaba un diariero voceando los diarios de Montevideo. Pero además agregaba "tengo Clarín" y me miraba de reojo. Así pasó varias veces. Yo no le hacía caso. Cuando no pudo más, se paró enfrente de mi y me hizo una pregunta.


—¿Como está Buenos Aires?
—¿Como sabe que soy de allá?
—No tengo la menor idea.

 

Sin duda un dialogo surrealista.

Otra cosa notable es que cuando hablo por teléfono con uruguayos adopto el tonito que para los porteños es característico de los uruguayos. Pero no me doy cuenta. Me lo hacen notar los otros.

Cuando mis hijas eran chicas y veraneábamos en Uruguay con cierta frecuencia, habían empezado un diccionario porteño-uruguayo. Habían llegado a doscientas palabras.

Hay algún intento de ese tipo en Internet:


https://www.facebook.com/momourug/posts/-diccionario-uruguayo-argentino-vamos-con-la-lista-definitiva-championes-zapatil/1002798109908897/?locale=es_LA

De ahí copiamos y pegamos:

Uruguayo    -   Argentino

Agua Jane - Lavandina

Bichicome - Linyera

Bizcochos - Facturas

Boniato         - Batata

Botija         - Pibe

Buzo         - Sweater

Caldera         - Pava

Cantegrill - Villa (de emergencia)

Caravanas - Aros

Carrito de Supermercado - Changuito

Cebra         - Senda peatonal

Championes - Zapatillas

Checha         - Birra

Chinelas         - Ojotas

Chiva         - Bici

Cigarro         - Cigarrillo

Contigo         - Con vos

Entrecot         - Bife de chorizo

Entrevero - Mezcla

Escuela         - Colegio

Espumaplast - Telgopor

Fregón         - Trapo rejilla

Lamparita - Foquito

Lampaso - Secador de piso

Lapicera         - Birome

Lentes         - Anteojos

Liceo         - Secundario

Ojitos         - Pepas

Olimpico - Sandwich primavera

Omnibus - Colectivo

Pancho         - Salchicha al pan

Piscina         - Pileta

Piscina estructural - Pelopincho

Plancha         - Cabeza  (despectivo)

Plantillas - Vainillas

Pop                 - Pochoclo

Pronto         - Listo

Sandwich caliente - Tostado

Soutien         - Corpiño

Terraja         - Grasa (despectivo)

Trancar         - Trabar

Tunica         - Guardapolvo

Vaqueros - Jeans

Water         - Inodoro


Argentino-   Uruguayo

 Anteojos         - Lentes 

 Aros         - Caravanas 

 Batata         - Boniato 

 Bici                 - Chiva 

 Bife de chorizo - Entrecot 

 Birome         - Lapicera 

 Birra         - Checha 

 Cabeza  (despectivo) - Plancha 

 Changuito - Carrito de Supermercado 

 Cigarrillo - Cigarro 

 Colectivo - Omnibus 

 Colegio         - Escuela 

 Con vos         - Contigo 

 Corpiño         - Soutien 

 Facturas         - Bizcochos 

 Foquito         - Lamparita 

 Grasa (despectivo) - Terraja 

 Guardapolvo - Tunica 

 Inodoro         - Water 

 Jeans         - Vaqueros 

 Lavandina - Agua Jane 

 Linyera         - Bichicome 

 Listo         - Pronto 

 Mezcla         - Entrevero 

 Ojotas         - Chinelas 

 Pava         - Caldera 

 Pelopincho - Piscina estructural 

 Pepas         - Ojitos 

 Pibe         - Botija 

 Pileta         - Piscina 

 Pochoclo - Pop 

 Salchicha al pan - Pancho 

 Sandwich primavera - Olimpico 

 Secador de piso - Lampaso 

 Secundario - Liceo 

 Senda peatonal - Cebra 

 Sweater         - Buzo 

 Telgopor         - Espumaplast 

 Tostado         - Sandwich caliente 

 Trabar         - Trancar 

 Trapo rejilla - Fregón 

 Vainillas         - Plantillas 

 Villa (de emergencia) - Cantegrill 

 Zapatillas - Championes 



También se puede ver: