/* -----------------------de Gemini------------------------ */ /* -----------------------de Gemini------------------------ */ Germán Krebs: El gato de la quesería


Translate - Traduire - Übersetzen

El gato de la quesería


Me encantan los animales. Desde chico siempre intento comunicarme, generalmente con éxito, con cuanta mascota veo a mi paso. Crecí con perros San Bernardo y gatos que convivían en paz. Hasta tuve un pequinés y un búho maravilloso.

Cuando tenía unos doce años íbamos con frecuencia a una quesería donde siempre estaba en la entrada un hermoso gato. Por supuesto yo llegaba, le rascaba la cabeza y jugaba con el gato.


La anécdota repetida, que me desconcertaba y contrariaba era protagonizada por el gato y una clienta habitual. La señora llegaba y le hablaba afectuosamente al mismo tiempo que le acariciaba el lomo y le rascaba la cabeza. Cuando el gato cerraba los ojos encantado y comenzaba a ronronear, le daba un tirón a los bigotes. El animal daba un salto y se alejaba con un maullido de dolor y enojo. La mujer se reía y disfrutaba mucho repitiendo esta escena. El gato, de forma inexplicable y asombrosa para mi, se prestaba siempre a repetir el acto.


La escena me quedó grabada y cada tanto la recuerdo. Siempre pensaba en las motivaciones de aquella mujer. ¿Qué  pensaría cuando lo hacía?


Muchos años después, me di cuenta que lo mas intrigante era lo que le pasaba al gato. La necesidad de afecto y de vincularse lo hacía actuar con la esperanza de que la escena no fuera a repetirse. No modificaba su actitud pese a los datos de la realidad. 


Creo que en esos mecanismos inconscientes que compartimos entre especies hay parte del secreto de porque las personas soportan abusos repetidos, esperando que la próxima vez suceda algo distinto.

En familia me ha quedado el dicho "no quiero ser como el gato de la quesería".


Volver a página anterior
Puede enviar un comentario usando el formulario de contacto (click acá).



o comentar a continuación en el siguiente formulario

También se puede ver: