Soy un tipo de suerte. He tenido una gran semana.
Es sábado y estoy pensando en ir al teatro.
Ayer, viernes, comí unos ravioles exquisitos.
El jueves me aumentaron el sueldo.
El miércoles definí mi lugar de vacaciones, reservé hotel y compré pasajes.
El martes nació mi nuevo sobrino.
El lunes fui al médico y me dijo que estaba bien de salud.
El domingo ganó Boca por goleada.
Una semana maravillosa.
Es sábado, voy cayendo angustiado desde el piso diecisiete y desfilan rápidamente las imágenes de los días anteriores.
Estoy por golpear contra el pavimento y aún no puedo entender porque me asomé tanto al borde resbaloso de la azotea del edificio.
